Sin lucha no hay premio.

Quién soy

Hola y bienvenid@! Me llamo Roberto y… Has acabado en el blog del viaje de mi vida 😉

Tengo 33 años, soy italiano de la zona de Bolonia y he estado viviendo los últimos 10 años en España.

A España había ido para hacer un Erasmus de 6 meses en Galicia en 2005, pero ya sabes como van estas cosas: entre un albariño y un licor café se te van los meses y si a esto le añades que te echas novia pues… olvídate volver jejeje

No sólo he estado en Galicia (de la que siempre guardo un recuerdo especial, sobretodo por la sencillez de su gente): he vivido 5 años en Cataluña (Barcelona) y algunos meses en el País Vasco (Bilbao).

Hoy en día me considero afortunado (y listo también que cojones! xD) porque estoy haciendo lo que quiero hacer en cada momento y esto no lo puede decir casi nadie en el mundo.

yo un poco contento

Yo un poco contentillo con un vino turbio gallego 😉 Un gracias a Aida (que ha sido cortada de la foto) por su gran presencia jejeje

Un largo camino

Mientras escribo esta página “Quién soy” me estoy riendo… de la dificultades, de los esfuerzos, de quien dice “es imposible“, “no hay otra opción en la vida“.

Ha sido una lucha constante contra el 90% de la gente, los que dicen “eso no lo puedes lograr, es imposible“. Son la inmensa mayoría, malditos jejejeje Que se vayan ellos a trabajar mañana a las 8 de la mañana, yo ya no voy hace tiempo 😀

Pero vayamos por partes.

La sociedad impone modelos que te llevan a ser infeliz en muchos casos, a sentirte enjaulado, a tener que aguantar situaciones que no tiene sentido aguantar, a creer que no haya otra cosa o que no puedas vivir de otra forma.

Mi historia ha sido más o menos así:

  1. He salido de casa a los 20 años
  2. Me he ido al extranjero para crecer y ver que no sabía nada en realidad (Erasmus tendría que ser obligatorio aquí en Europa)
  3. Me he dado cuenta de que podía con todo y la vida es la bomba
  4. He empezado a trabajar y he visto que seguía pudiendo con todo, pero también que ya no tenía tiempo para mis sueños
  5. He elegido luchar para cambiar mi vida y buscar mis sueños en vez de amoldarme y hacer lo que todo el mundo hace (trabajar 40 años 8 horas al día)
  6. He trabajado hasta reventar de cansancio para cambiar la situación (este ha sido el momento más duro y difícil porque han sido decenas las veces en donde casi tiro la toalla)
  7. Por fin he logrado mi objetivo
  8. ¡A disfrutar!

Hasta el punto 3 iba todo tan bien ¿no crees? jejeje Luego las cosas se han torcido…

Todos hemos llegado al momento del punto 5 en donde, por dentro y en el profundo, sabemos que hay que tomar una decisión. Un decisión difícil,  porqué es un salto a lo desconocido y un ir en contra de todo lo establecido.

Tenemos que decidir si intentarlo o no. Si amoldarnos o luchar para ser nosotros mismos los que mandamos en nuestra vida.

Tengo un carácter que me ha llevado a hacer (en los momentos importantes de mi vida) lo contrario de lo que se suponía que tenia que hacer.

En vez que acabar mi carrera en Bolonia, he hecho 2 erasmus (uno en España y otro en Alemania para el pfc); en vez de quedarme cerca de casa como el 90% de la gente, he vivido 10 años en España; en vez de cerrar las puertas, he dado una segunda oportunidad a mi ex, y mientras lees esto, lo más probable es que esté en algún lugar de Asia en vez de estar trabajando día tras día en una oficina jejeje

Lo único que ha ido mal de todo esto ha sido lo de la ex, pero como ves, es también lo único que no dependía solo de mi. Lo demás han sido aciertos y gracias a Dios que he hecho algo diferente a la mayoría de las personas.

El momento más duro

Yo creo que iba para actor como se puede ver en esta foto de cuando tenía 4 años.. aunque no sé lo que pasó que acabé en una oficina de 8 a 18… Algo tuvo que fallar…

roberto pequeño

Este soy yo, con forma de ¿árbol? durante una de esas cosas tan divertidas que te mandan hacer cuando eres pequeño…

Uno no nace “aprendido“. Uno no nace sabiendo lo que le gusta. Uno confía en lo que le han dicho sus padres, en lo que hacen sus amigos, en su entorno, etc…

Por eso yo (como el 90% de la gente) he hecho muchas de las cosas que uno tiene que hacer: he estudiado (una ingeniería ¡oigan!, que esto da trabajo), luego me he buscado un buen trabajo fijo, luego lo he encontrado, luego he cambiado 5 trabajos en 5 años porque siempre me aburría y luego… Me he dado cuenta que no dependía de la empresa.

Yo me aburría porque en cualquier trabajo cuando llevas un tiempo (no mucho, digamos 1 año) ya has hecho/visto el 80% de lo que vas a hacer/ver en ese puesto.

Y en cuanto te amoldes al trabajo llega la sensación, esa, horrible… La sensación de que todos los días son iguales, la sensación de no estar aprendiendo nada más: lunes-viernes, fin de semana, vuelta a empezar. Esto durante 11 meses y sólo 23 días libres al año (y aún tengo que dar las gracias a Dios por haber nacido en la parte del mundo donde menos se trabaja).

Nacer, pasarlo bien, cansancio permanente-frustración-aguantar-aburrimiento, relajación sin tener ya el físico, final de la vida

Volvamos atrás. Más atrás.

Eso que pone en el título de este párrafo es como yo resumo el ciclo “estandard” de la vida. Él que “se supone” que cumplamos.

Pues bien, todo mi esfuerzo y trabajo ha sido en el intento de cambiar la tercera parte del ciclo (que es la más jodida y sin sentido de todas) la del “cansancio permanente, frustración, aguantar, aburrimiento”.

Piénsalo: naces, luego (en los casos normales ya que sé perfectamente que no todos hemos tenido la suerte de tener unos padres tan solo “normales”) te lo pasas bien hasta que acabes de estudiar. Son años hechos de amigos, de salir, de no pensar en nada, de descubrimiento constante, de libertad, de tiempo libre de sobra, etc…

Luego un día, sin que te des cuenta mueres. Pero no mueres físicamente, es mucho peor. Mueres como persona.

Porque ya no puedes estar un martes por la noche con tus amigos por ahí.

Porque ya no puedes tener 2 o 3 hobbies, sino solo 1 y después del trabajo haciendo un esfuerzo campal para ir ya que estás muerto de cansancio.

Porque ya no puedes simplemente “quedarte en casa un día“.

Porque tus días de vacaciones son 23. Ni uno más.

Porque un viernes noche a las 11 quieres ir a dormir.

Porque con tu novi@ el tiempo de calidad ya es poco o casi nulo. El estrés crece, no te ves nunca, empezáis a ser dos extraños porque compartís poquísimo tiempo juntos y la relación va a peor.. A mi me ha pasado… Y al 99% de mis amigos también.

Todo eso, con 30 años o por ahí, no es normal. Yo he estado así 6 años y he dicho basta. No vale la pena, esta vida que la viva otro.

Con mi trabajo de 8 horas al día había cambiado, era una persona más irascible, menos positiva, más seca, con menos ganas de hacer cosas nuevas. Todo esto era a causa del poco tiempo libre que tenía para hacer lo que quería hacer en cada momento.

Si no sales con tus amigos porque el día siguiente tienes que levantarte, te vas alejando de ellos, y día tras día, mes tras mes, ya no será como antes.

Si con tu novi@ te ves sólo el finde y los otros días todo se resuelve en 2 horas por la noche ambos reventados del cansancio, empezarán los problemas (y lo irónico de todo esto es que es la situación que los crea, no vosotros 2).

¿Te suena verdad? Rollo: “Pero es que no estabas” o “Nunca nos vemos” o “No vamos nunca a ningún lado” o “Estoy muy cansad@“…

Todos estos problemas, “de casualidad“, nunca me habían pasado mientras estudiaba, mis relaciones personales siempre habían tenido mucha calidad: viajes, momentos juntos, salir, poder levantarme, desayunar, comer y cenar junto con mi pareja todos los días.

Así que un día he hecho 2+2, no he estado de acuerdo y he roto la baraja haciendo el esfuerzo más grande que uno pueda hacer con su vida: decir basta e intentar ganarle al sistema.

El trabajo de oficina es la cosa menos satisfactoria del mundo: no hay cliente, no hay "algo" físico para tocar. Es rutina pura y dura

El trabajo de oficina es la cosa menos satisfactoria del mundo: no hay cliente, no hay “algo” físico para tocar. Es rutina pura y dura

No quería ser uno de los tantos que todas las noches, al volver a casa cansado del trabajo, empieza a quejarse en Facebook o con sus amigos de “lo mal que le van las cosas“.

En mi vida mando yo. Ni políticos, ni países. Si me quejo será de lo que he hecho o no he hecho. La culpa o el merito de lo que me pasa sólo son míos.

Hace 3 años he empezado (muchas veces de noche después del trabajo “normal”) a escribir y a abrir diferentes blogs para ganarme un sueldo extra.

Si buscáis un poco por Internet veréis que no soy el único. Hay mucha gente que no quiere vivir atada toda su vida a un horario, al tener poco tiempo libre, a un jefe, etc…

Sólo disponemos de una vida. 

El camino ha sido largo y difícil y ha habido temporadas donde he dejado de escribir. Al final lo he logrado y aquí estoy: de viaje indefinido, ganando más y trabajando la mitad que antes.

En italoespañol te hablo de mi gran viaje, el viaje que puedo hacer gracias al hecho de haber sido valiente y de haber dicho “NO”, tomando las riendas de mi vida.

Bienvenid@ al viaje de mi vida.

Roberto

4 Comments
 
  1. Claudia Enero 18, 2016 at 4:13 pm Responder

    EXCELENTE! TE RE FELICITO! SOS UNA INSPIRACIÓN. Ayer hablaba de esto con una amiga, somos mucho más grandes que vos y a pesar de eso opino igual que vos y por lo tanto pienso activar mi vida…. en cambio a mi amiga le cuesta más , asi que ahora mismo le voy a compartir tus palabras escritas.
    GRACIAS <3 ! Te sigo leyendo y mucha suerte! <3

    • roberto Enero 18, 2016 at 5:55 pm Responder

      muchas gracias a ti Claudia por leer 😉 espero ser útil en algo jejeje
      un beso

  2. Fran Abril 17, 2016 at 6:57 am Responder

    Vaya turra

  3. mayra Septiembre 5, 2016 at 2:09 am Responder

    Que bueno que puedas viajar por el mundo! Yo he conocido centroamerica , solo algunos países. Ahora voy a Europa y luego emprenderé mi viaje a Tailandia. Viajar es llenar el alma. Conocer diferentes culturas e idiosincrasia.

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